viernes, 8 de mayo de 2009

RESUMEN TEMA 3

CAPÍTULO III: APRENDER EN LA EDAD ADULTA

Este capítulo trata de dos aspectos esenciales en los que se fundamenta la praxis de este ámbito educativo: el estudio de las características singulares que distingue a la persona adulta y la incidencia de las mismas en los elementos peculiares que conforman su aprendizaje.

CONCEPTO DE PERSONA ADULTA
Definir el concepto de persona adulta resulta una tarea compleja, por dos razones, en primer lugar, no ha habido un gran interés por estudiar esta etapa vital, y en segundo lugar, porque conlleva interpretaciones diversas que corresponden a consideraciones distintas, según el enfoque desde el que se considere.
1.1 Diversas perspectivas complementarias
Etimológicamente, el termino adulto procede del verbo latino “adoleceré” que significa crecer, adulto se deriva de la forma del participio pasado “adultum”, que significa “el que ha terminado de crecer, el que ha crecido”.
En nuestra cultura se entiende al adulto por la persona que ha dejado de crecer y se halla situada entre la adolescencia y la vejez; el periodo más largo de la vida humana.
Antropológicamente, este concepto muestra una importante relatividad, mientras que en nuestras sociedades modernas se es adulto cuando se deja de ser joven, en las antiguas y primitivas, por el contrario, la juventud no existe, pues se pasa de niño a adulto, paso que suele acontecer a temprana edad. Así mismo, no suele separarse la adultez de la ancianidad, por lo que al anciano se le considera también adulto.
En el contexto jurídico este término viene a determinar lo que se conoce como mayoría de edad, supone que el individuo vive y actúa en sociedad según su propia responsabilidad y no bajo la tutela de otros. Esta mayoría de edad esta determinada por criterios psicológicos, sociales, políticos y culturales por la ley, y varía según la época, los lugares y el medio social.
En sentido pedagógico, la diferencia entre las personas de edad adulta y menores reside en que la principal función social que desempeñan éstos últimos es su asistencia a la escuela.
Según la psicología, se emplea como sinónimo de madurez de la personalidad como estado ideal. La madurez hace referncia a la persona responsable de la propia conducta que posee plenitud de juicio, serenidad y dominio de sí mismo y que actúa de forma autónoma y realista, equivalente al de una personalidad madura.
Para Allport, el ser adulto esta compuesto por una serie de rasgos:
· Extensión del sentido de sí mismo.
· Capacidad de establecer relaciones con otras personas.
· Estabilidad emocional y aceptación de sí mismo.
· Realismo en la percepción y actuación.
· Objetividad en el propio conocimiento.
· Posesión de un proyecto vital.
Desde el ángulo social, se considera persona adulta a la que está integrada y ocupa un supuesto en la sociedad, lo que conlleva determinadas responsabilidades y derechos.

1.2 Principales rasgos
Los presupuestos actuales defienden que la edad adulta es un periodo no totalmente estable e indiferenciado, además de ser afectivamente dinámico e intelectualmente activo. Así mismo, se reconoce que en él acontecen importantes cambios biológicos, alguno de los cuales afectan a los procesos formativos.
Podemos indicar como principales rasgos diferenciales que distinguen a la persona adulta, los siguientes:

Þ Capacidad de autodirección.

Þ Alto nivel de responsabilidad en base a una ética propia.

Þ Desempeño conjunto de diversos roles.

Þ Agente activo con una proyección-incidencia social elevada.

ETAPAS EVOLUTIVAS DE LA ADULTEZ
2.1 Clasificaciones ofrecidas por distintos autores
Existen diversos modelos o paradigmas que tratan de proporcionar una explicación de los diferentes procesos que tienen lugar en el periodo de la adultez.
Cabe sintetizar los tres modelos siguientes por ser los más representativos:
- Modelo motivacional: el punto de partida lo constituyen las diversas necesidades, intereses y motivaciones manifestadas en la elección que hacen los adultos entre los diversos programas que se les ofrecen, como son la vida profesional y familiar, los asuntos cívicos y sociales….
- Modelo empírico: se suministran datos a través de varios instrumentos sobre aspectos biológicos, psíquicos y sociales.
- Modelo clínico: se realiza a través de la observación detallada de diversos sujetos.

2.2 Características de las diferentes etapas

ETAPAS
CARACTERÍSTICAS
Adultez temprana
- Acceso a la edad legal.
- Enfrentamiento por vez primera en el mundo laboral.
- Formación del núcleo familiar propio.
- Cumplir con derechos cívicos que obligan moralmente.
Adultez media
- Mayor productividad, especialmente intelectual y artística.
- Consolidación de los roles profesionales y sociales.
- Se alcanza el mayor grado de autorrealización.
- Época de mayor contribución socioeconómica y política.
- Ligera declinación en las funciones físicas.
- Riesgo de alejamiento forzoso del mundo laboral.
Adultez tardía
- Disminución de actividades sociales.
- Los intereses se vuelven menos intensos.
- Aparición de afecciones crónicas.
- Descenso de la capacidad para el trabajo físico e intelectual.

La adultez temprana abarca desde los 18-20 a los 35, e incluso 40 años; la adultez media, termina en torno a los 65 años, edad a partir de la cual se considera que se inicia la adultez tardía.
La adultez temprana, dado que el acceso al mundo del trabajo constituye una motivación importante, la actividad educativa deberá organizarse para contribuir a satisfacer dicho interés. El inicio y asentamiento del núcleo familiar y la educación de los hijos aportan una importante base para la orientación de los padres de cara a desempeñar adecuadamente sus funciones familiares.
La adultez media, genera el interés por el afianzamiento y promoción dentro de la misma. La formación en ejercicio encaminada a este propósito constituye una buena oportunidad educativa.
La adultez tardía, la proximidad de la jubilación o la propia jubilación puede ofrecer oportunidades para la formación de los adultos, al objeto de prepararlos para la acomodación a la misma, para hacer frente a los problemas de salud y para el disfrute de la cultura sin horarios laborales fijos.

ALGUNOS ASPECTOS PSICOPEDAGÓGICOS DEL APRENDIZAJE ADULTO
Entre los aspectos más importantes figuran: la inteligencia, la memoria, la motivación y la experiencia.
3.1 La inteligencia y la memoria
Un presupuesto defendido por la denominada teoría del déficit, es que durante un largo tiempo se pensó que las personas adultas tenían mayores dificultades para aprender que en la infancia y la adolescencia y que esto se debía a que la inteligencia disminuía a medida que avanzaba la edad.
Hoy en día, los estudios y experiencias realizados sobre el aprendizaje adulto está demostrando las inexactitudes de la teoría del déficit. Una de las aportaciones que han ayudado a superarlo ha sido la diferenciación establecida por Cattell, entre inteligencia fluida y cristalizada. La inteligencia fluida está relacionada con estructuras del sistema nervioso, con el desarrollo fisiológico, mientras que la inteligencia cristalizada lo está con las habilidades de la propia cultura, por lo que se asocia con la experiencia. Las pruebas demuestran que con el envejecimiento se produce un cierto declive de la inteligencia fluida y un incremento de la inteligencia cristalizada. Las causas pueden estar en que la primera depende de la base fisiológica, cuyo deterioro se percibe a partir de los sesenta, así como enfermedades o lesiones.
Es preciso subrayar el importante papel que desempeña la memoria en el aprendizaje. La memoria puede definirse como la capacidad para evocar información o procesos previamente aprendidos, supone recepción de datos, codificación de los mismos, almacenamiento y recuperación cuando se requiere.
Los adultos más jóvenes organizan la entrada de datos de tal manera que mejoran la adquisición de saberes, crean determinado número de pistas para el recuerdo y tienden también a jerarquizar los diversos procesos de recepción de de la información. Los adultos mayores son menos propensos a utilizar estas ayudas de memorias, pero cuando se les indican, las utilizan y pueden beneficiarse de ellas. A medida que la edad avanza el individuo capta la información con mayor dificultad y lentitud.
A fin de potenciar los procesos memorísticos es aconsejable la repetición, la asociación, el empleo de material convenientemente estructurado y facilitar recursos mnemotécnicos.

3.2 La motivación: su vinculación con las necesidades
La motivación para aprender se encuentra especialmente interrelacionada con la satisfacción de sus necesidades, pues se hace patente cuando existe una necesidad insatisfecha. Se entiende por necesidad la discrepancia existente entre la situación real y la deseada, susceptible de ser eliminada o reducida por medio de la aplicación de intervenciones apropiadas, el más aceptado es el de la pirámide de las necesidades de Maslow.
Se entiende por motivación aquel estado o disposición del individuo que lo inclina a cierto comportamiento o a la consecución de determinadas metas. La motivación es una condición bajo la cual la enseñanza que reciben los adultos aumenta sus posibilidades de efectividad.
Se suele indicar que en el caso de la persona adulta incide con mayor fuerza la motivación de carácter interno.
MOTIVOS INTERNOS
MOTIVOS EXTERNOS
- La satisfacción personal.
- La mejor adaptación a los cambios sociales.
- Mayor seguridad.
- Promoción social.
- Adaptación profesional.
- Resolución de problemas concretos.


Los tres ámbitos señalados de motivación extrínseca han de tenerse especialmente en cuenta en la selección de los contenidos de los programas, concretamente, en su justificación y funcionalidad.
También existen una serie de factores que pueden contribuir a la desmotivación, tanto que los sujetos no se animen a iniciar procesos de aprendizaje, como a abandonar los mismos una vez comenzados, son los siguientes:
Lejanía de los centros de formación.
Horarios incompatibles.
Pocos estímulos del entorno.
Exceso de trabajo y cansancio.
Considerar que el estilo no tiene nada que aportar.
Miedo al que dirán, temor al ridículo.
Experiencia escolar previa poco gratificante.
Creer que no sirve para estudiar.

3.3 La experiencia: base y fuente de conocimiento
La experiencia forma parte inherente de la persona con independencia de la etapa evolutiva en la que se encuentre y, sin embargo, no es de extrañar que se considere un rasgo esencial y definitorio de la adultez, pues el mayor tiempo transcurrido hace que sea más amplia, rica y diversa que en periodo cronológicos anteriores.
La experiencia es la fuente natural del conocimiento y la forma en que el ser humano ha ido consiguiendo nuevas competencias, actitudes y saberes, frutos de sus interrelaciones con el ambiente que le han permitido sobrevivir y progresar en diferentes contextos. Según Garcia Carrasco, puede decirse que se trata de un proceso continuo compuesto de hechos y datos que provocan estados emocionales y constructores mentales que afectan a la personalidad y al comportamiento de todo sujeto. Desde el ángulo educativo, hay que hacer especial hincapié en los conocimientos, aptitudes, habilidades y actitudes adquiridos a lo largo de la vida, a través de contextos de educación formal, no formal e informal. Es imprescindible tener en cuenta el objeto de las interrelaciones entre conocimientos nuevos y las experiencias del sujeto conduzcan a favorecer la identificación y posicionamiento equilibrado del adulto.
Otras variables de manifiesta importancia en el aprendizaje adulto son la motivación y la transferencia. La transferencia hace referencia a que las nuevas adquisiciones están influidas por aprendizajes anteriores, es evidente que los conocimientos logrados a lo largo de la existencia condicionan todo nuevo aprendizaje. Esta influencia puede ser positiva, al favorecer nuevos logros, o negativa, cuando los aprendizajes previos interfieren con los nuevos, o indiferentemente.

ESPECIFICIDAD DEL APRENDIZAJE ADULTO
La mencionada especificidad de la acción educativa llevada a cabo con personas adultas para pasar, a continuación a mencionar aquellos factores de carácter pedagógico que influyen principalmente en que las actividades de aprendizaje sean eficaces. Son los siguientes:
· Elementos singulares.
· Factores de éxito.

IMPLICACIONES PARA LA MEJORA DE LA PRÁCTICA EDUCATIVA
Se presentan algunas sugerencias relativas a los principios que pueden ayudar al mejor desarrollo de la práctica educativa en este sector:

Þ Partir de los intereses y motivaciones de los participantes.

Þ Basar el aprendizaje en la participación activa y democrática, utilizando el diálogo y el trabajo en grupo.

Þ Seleccionar aquellas metodologías y estrategias de aprendizaje más acordes con el proceso de evolución psicobiológica y social.

Þ Aprovechar las experiencias que poseen las personas adultas y el caudal del conocimiento práctico adquirido por la misma.

Þ Destacar la proyección hacia la práctica.

Þ Potenciar especialmente las funciones de orientador, facilitador y animador del educador.

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